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martes, 8 de marzo de 2016


Llegué siempre tarde
y me sigo nutriendo
de urgente futuro
de tiempo inexplorado
de riesgos y esperas,
como si fuera cierto
que renacieran los días.

Alaíde Foppa



No se puede vivir
con una muerte dentro:
Hay que elegir
entre arrojarla lejos
como fruto podrido
o al contagio
dejarse morir.

Alaíde Foppa




martes, 1 de marzo de 2016


Vivir

Siento
que mi vida corre
como un lento 
río,
que no tuviese
principio ni fin,
como si nunca
hubiese nacido,
ni existiese
ningún confín.
Sobre la tierra
corre mi vida,
tan mezclada
al vivir de los hombres;
mas resuena
de remotos ecos
y de voces misteriosas.
A veces siento pasar,
como corriente secreta,
el mudo palpitar
del universo.

Alaíde Foppa 


Un día

Este cielo nublado
de tempestad oculta
y lluvia presentida
me pesa;
este aire denso y quieto,
que ni siquiera mueve
la hoja leve
del jazmín florecido,
me ahoga;
esta espera
de algo que no llega
me cansa.
Quisiera estar lejos,
donde nadie
me conociera:
nueva
como la yerba fresca,
ligera,
sin el peso
de los días muertos
y libre
ir por caminos ignorados
hacia un cielo abierto.

Alaíde Foppa

lunes, 28 de septiembre de 2015


Un día

Este cielo nublado
de tempestad oculta
y lluvia presentida
me pesa;
este aire denso y quieto,
que ni siquiera mueve
la hoja leve
del jazmín florecido,
me ahoga;
esta espera
de algo que no llega
me cansa.
Quisiera estar lejos,
donde nadie
me conociera:
nueva
como la yerba fresca,
ligera,
sin el peso
de los días muertos
y libre
ir por caminos ignorados
hacia un cielo abierto.

Alaíde Foppa






El sexo

Oculta rosa palpitante 
en el oscuro surco, 
pozo de estremecida alegría 
que incendia en un instante 
el turbio curso de mi vida, 
secreto siempre inviolado, 
fecunda herida.

Alaíde Foppa

Georgia O'Keeffe



Ella se siente a veces...

Ella se siente a veces
como cosa olvidada
en el rincón oscuro de la casa
como fruto devorado adentro
por los pájaros rapaces,
como sombra sin rostro y sin peso.
Su presencia es apenas
vibración leve
en el aire inmóvil.
Siente que la traspasan las miradas
y que se vuelve niebla
entre los torpes brazos
que intentan circundarla.
Quisiera ser siquiera
una naranja jugosa
en la mano de un niño
-no corteza vacía-
una imagen que brilla en el espejo
-no sombra que se esfuma-
y una voz clara
-no pesado silencio-
alguna vez escuchada.

Alaíde Foppa


viernes, 2 de enero de 2015



Los pies

Ya que no tengo alas,
me bastan
mis pies que danzan
y que no acaban
de recorrer el mundo.
Por praderas en flor
corrió mi pie ligero,
dejó su huella
en la húmeda arena,
buscó perdidos senderos,
holló las duras aceras
de las ciudades
y sube por escaleras
que no sabe a donde llegan

Alaíde Foppa