domingo, 13 de mayo de 2018


Flor y canto


Ahora lo sabe mi corazón:
Escucho un canto, contemplo una flor.
¡Ojalá jamás se marchite!


In xochitl, in cuicatl

Quin oc zan tlamatia noyolo: 
niccaqui in cuicatl, 
niquita yn xochitl, 
¡Maca yn cuetlahuia!


POESÍA NÁHUATL

sábado, 5 de mayo de 2018

XXI

En Costa Rica
había un viejísimo 
y mísero flautista
que por su levedad 
se deshacía en los umbrales.
Jamás hablaba
ni le hacía un gesto al mundo,
a nadie.
Un día le dije: ¡Adiós maestro!,
y me miró,
y se sonrió en la calle.
Esa noche 
soñé con magníficos 
misteriosos instrumentos musicales.

Diana Bellessi


viernes, 4 de mayo de 2018


A mí me han hecho los hombres que andan bajo

A mí me han hecho los hombres que andan bajo
el cielo del mundo
buscan el brillo de la madrugada
cuidan la vida como un fuego.
Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida
me han traído una esperanza que no basta soñar
y por esa esperanza conozco a mis hermanos.
Entonces río contemplando mi apellido, mi rostro en
el espejo
yo sé que no me pertenecen
en ellos ustedes agitan un pañuelo
alargan una mano por la que no estoy solo.
En ustedes mi muerte termina de morir.
Años futuros que habremos preparado
conservarán mi dulce creencia en la ternura,
la asamblea del mundo será un niño reunido.

Juan Gelman

domingo, 1 de abril de 2018


Una historia de verano

Cuando el colibrí
hunde su pico
en la trompeta de la parra
en el embudo

de las flores
y su lengua
se hunde
palpitante

me enciendo
otra vez, me sorprendo:
pequeñas cosas, a nuestro alcance
existen en el mundo

que no están hechas
de oro
ni de poder —
que nadie posee

ni puede comprar
ni con una montaña de dinero —
que simplemente
flotan sobre el mundo

o vagan por el campo
o en los jardines
o en lo alto de las parras...

Mary Oliver


Red 

red
los días nacen heridos
y tengo que caminar descalza por la isla
repetir como un mantra
esta es mi casa
este el bastión de mi fe y mi deseo
no van a poder con nosotros
el río que en la mañana brilla como mil perlas
lleva mi voz
rebelión cotidiana y pequeña
el río que sabe
trae voces amigas
no estamos solos
tenemos algo de hormigas
trazando caminos invisibles
en la costura de la tierra

Marisa Negri

miércoles, 10 de enero de 2018


El puente,Circe Maia

En un gesto trivial, en un saludo, 
en la simple mirada, dirigida
en vuelo, hacia otros ojos, 
un áureo, un frágil puente se construye. 
Baste esto sólo. 
Aunque sea un instante, existe, existe. 
Baste esto sólo.

“Yo misma fui mi ruta”, Julia de Burgos

Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies planos sobre la tierra promisoria
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas para alcanzar el beso
de los senderos nuevos.
A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado
de los troncos viejos.
Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía
se separaba más y más y más de los lejanos
horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la expresión que le venía de adentro,
la expresión definida que asomaba un sentimiento
de liberación íntima;
un sentimiento que surgía
del equilibrio sostenido entre mi vida
y la verdad del beso de los senderos nuevos.
Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia,
de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y de todas las épocas.
Y fui toda en mí como fue en mí la vida…
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos,
se me torció el deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.