miércoles, 30 de mayo de 2018


Si encuentras a la que fue mi infancia

Le pones violetas en el pelo,

tréboles en los ojos,

una uva en la boca

y almendras en el corazón.

Ella comprenderá.

Edith Vera

Fotografía de Tina Modotti

sábado, 26 de mayo de 2018


  ETERNA SOMBRA

Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha.
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.

Miguel Hernández

domingo, 13 de mayo de 2018


Flor y canto


Ahora lo sabe mi corazón:
Escucho un canto, contemplo una flor.
¡Ojalá jamás se marchite!


In xochitl, in cuicatl

Quin oc zan tlamatia noyolo: 
niccaqui in cuicatl, 
niquita yn xochitl, 
¡Maca yn cuetlahuia!


POESÍA NÁHUATL

sábado, 5 de mayo de 2018

XXI

En Costa Rica
había un viejísimo 
y mísero flautista
que por su levedad 
se deshacía en los umbrales.
Jamás hablaba
ni le hacía un gesto al mundo,
a nadie.
Un día le dije: ¡Adiós maestro!,
y me miró,
y se sonrió en la calle.
Esa noche 
soñé con magníficos 
misteriosos instrumentos musicales.

Diana Bellessi


viernes, 4 de mayo de 2018


A mí me han hecho los hombres que andan bajo

A mí me han hecho los hombres que andan bajo
el cielo del mundo
buscan el brillo de la madrugada
cuidan la vida como un fuego.
Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida
me han traído una esperanza que no basta soñar
y por esa esperanza conozco a mis hermanos.
Entonces río contemplando mi apellido, mi rostro en
el espejo
yo sé que no me pertenecen
en ellos ustedes agitan un pañuelo
alargan una mano por la que no estoy solo.
En ustedes mi muerte termina de morir.
Años futuros que habremos preparado
conservarán mi dulce creencia en la ternura,
la asamblea del mundo será un niño reunido.

Juan Gelman

domingo, 1 de abril de 2018


Una historia de verano

Cuando el colibrí
hunde su pico
en la trompeta de la parra
en el embudo

de las flores
y su lengua
se hunde
palpitante

me enciendo
otra vez, me sorprendo:
pequeñas cosas, a nuestro alcance
existen en el mundo

que no están hechas
de oro
ni de poder —
que nadie posee

ni puede comprar
ni con una montaña de dinero —
que simplemente
flotan sobre el mundo

o vagan por el campo
o en los jardines
o en lo alto de las parras...

Mary Oliver


Red 

red
los días nacen heridos
y tengo que caminar descalza por la isla
repetir como un mantra
esta es mi casa
este el bastión de mi fe y mi deseo
no van a poder con nosotros
el río que en la mañana brilla como mil perlas
lleva mi voz
rebelión cotidiana y pequeña
el río que sabe
trae voces amigas
no estamos solos
tenemos algo de hormigas
trazando caminos invisibles
en la costura de la tierra

Marisa Negri